Orgullo. Ese es el sentimiento que expresa Gloria Azúcar, habitante de Panchimalco, al destacar la universalidad de la Cofradía de Flores y Palmas, tradición que se celebra durante la primera semana de mayo.
Y mientras esperaba con ansias el paso de la procesión de la Virgen de Concepción, junto a su hijo al pie de la cuesta del barrio de San José, menciona cómo esta cofradía se ha mantenido en el tiempo y por generaciones, pese a los avatares que se presentaron años anteriores por la ola de violencia que afectó el distrito de Panchimalco.
“Darle gracias a Dios porque se ha vuelto a celebrar en conmemoración de la Virgen del Rosario y Virgen de la Concepción, la verdad es que nos sentimos orgullosos y agradecer a los turistas que han venido acá a celebrar otro año más”, afirma.
Pero esta alegría se ha redoblado entre los pobladores, ahora que esta tradición ya es Patrimonio Mundial Inmaterial de la UNESCO. “Son tradiciones que no se deben perder y es importante inculcarles a nuestros hijos. Bendito Dios que ya es reconocida a nivel mundial”, remarca Azúcar.
Su alegría también la compartió Damián y su abuelita, quienes desfilarían portando las palmas coloridas. “Sí, vamos a llevar palmas con mi abuelita que me ha enseñado”, menciona el niño de 7 años.
Una vez enfilados, tanto Damián, su abuelita y decenas de devotos recorrieron todo el municipio para encontrarse con la Virgen de la Concepción, en las afueras de la Iglesia de la Santa Cruz, uno de los momentos más esperados por la población, turistas, Cuerpo Diplomático acreditado en el país, así como decenas de extranjeros no se perdieron ni un minuto de esta colorida tradición.
A las 3:00 de la tarde del domingo 10 mayo, el momento culmen llegó: ambas vírgenes, tanto de la de Concepción, como la del Rosario, se juntaron como símbolo de gratitud y respeto por los frutos y abundancia que se recibirá durante esta temporada del año.
Esta tradición, que es única en el mundo, fue elevada ante la UNESCO para ser incluida como Patrimonio Inmaterial de la Humanidad, una gestión que llevó dos años y que fue realizada por el Ministerio de Relaciones Exteriores, a través de la Embajada en Francia y de la Delegación Permanente ante la UNESCO, y el Ministerio de Cultura.
“Como Cancillería impulsamos una estrategia de diplomacia pública y cultural. Nos sentimos agradecidos y halagados que, por primera vez, figuremos en la lista de Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad de la UNESCO”, resaltó la ministra de Relaciones Exteriores, Alexandra Hill.
Con ello, “El Salvador reafirma su compromiso de salvaguardia de esta tradición, en coordinación estrecha con la comunidad portadora, la cual es y seguirá siendo protagonista de este acto en donde predomina la fe, alimentos tradicionales, así como la música y danza de los moros y cristianos”, destacó la jefa de la diplomacia salvadoreña.
Asimismo, como parte de las acciones de divulgación, el Consulado de El Salvador en Sevilla, España, realizó un taller de elaboración de Flores y Palmas, espacio en donde los compatriotas aprendieron a armar y ensartar las flores características de esta tradición. Esta actividad estuvo presidida por el cónsul general, Miguel Guevara.
Durante todo el año, diversas representaciones diplomáticas y consulares desarrollarán actividades de divulgación de esta tradición con el propósito de darla a conocer entre la diáspora radicada alrededor del mundo.


















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