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Emprendimiento agrícola de compatriota retornado apoyado por Cancillería rinde frutos en Jiquilisco

En un paisaje donde predominan los colores verde y azul intensos de la campiña salvadoreña, encontramos la figura del agricultor, César Rodríguez, liderando las labores de recolección de las frutas y vegetales que crecen en su terreno, ubicado en el caserío Mata de Piña, del municipio de Jiquilisco, en Usulután.

Rodríguez, de 52 años, es un compatriota que, hace algún tiempo, pensaba que para salir adelante tenía que marcharse a otro país. Tras varios intentos fallidos, el compatriota regresó a su lugar de origen para echar a andar su propio proyecto de negocios, el cual logró potenciar con el apoyo de los programas de reintegración para la población migrante retornada que impulsa el Ministerio de Relaciones Exteriores, como parte de su estrategia “Transformando vidas”.

“Vino el proyecto de Cancillería, un capital semilla, que nos sirvió para insumos y equipo para la producción. Estas herramientas nos han servido mucho para que el negocio prospere”, resalta el agricultor, dedicado a la producción y venta de hortalizas. Estas son comercializadas en el mismo sector, con personas de la localidad o turistas, y también son distribuidas en el Mercado Central de San Salvador.

Actualmente, en sus campos, tiene una parcela cubierta de una plantación de pipianes, aprovechando la estación invernal. Mientras que en verano se dedica a sembrar y cosechar sandías. Otra parte de sus tierras está destinada a la producción de plátanos y chiles. También, cultiva maíz para consumo propio.

La visión y perseverancia de este compatriota ha posibilitado que este proyecto también sea de beneficio para cuatro personas más, a quienes emplea para realizar las tareas agrícolas. De igual forma, cuenta con el apoyo de sus familiares, quienes manifiestan su satisfacción porque lo tienen en casa, junto a ellos.

Este mismo emprendimiento ha permitido que dos de sus cuatro hijos asistan a la universidad, para realizar estudios de ingeniería agroecológica. Uno de ellos ya se graduó y tiene trabajo, mientras que la menor de los hermanos Rodríguez cursa su cuarto año. “Todo gracias a este esfuerzo”, afirma don César.

Finalmente, el agricultor hace un llamado para que las personas desistan de realizar el viaje de manera irregular. “Aquí, en el país, nosotros podemos salir adelante. Tenemos que enfocarnos en lo que nos vamos a dedicar”, concluye.

Publicado el 27-07-2021.

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